Fecha de emisión USA: 16/01/13
★★☆☆☆
Tanto Oliver tanto Oliver, pero ojo con el cuerpazo de Diggle, sin duda lo mejor del capítulo, porque vaya tremendo coñazo. La vuelta de vacaciones no le ha sentado nada bien.
Nos encontramos a un Oliver inseguro debido a la paliza que recibió en el último episodio, y así ha decidido no volver a intervenir en los problemas de Starling City como Arrow, pero hay dos personas que le pueden hacer cambiar de opinión, una es su fiel escudero de cuerpo presente en la foto, y la otra Laurel, que consigue hacerse con el móvil que Arrow le entregó a su padre, el inspector.
El caso es que se están produciendo muertes de bomberos en extrañas circunstancias, el responsable es un antiguo compañero del cuerpo que en un incendio se quemó y dió dado por muerto, él echa la culpa al jefe de bomberos y quiere venganza, pero cuando Arrow da al traste con sus planes, lo único que hace es tirarse al fuego, no entiendo nada. Acción hemos tenido más bien poca.
El resto ha sido ver a Moira sumida en una depresión al no tener cerca a Walter, recordemos que fue secuestrado en el capítulo anterior con el beneplácito de su mujer, pero ella tan afectada saca pecho para ponerse al frente de la empresa.
En los flashback hemos visto como el enclenque del Oliver isleño consigue reducir y matar a uno de los soldados que van detrás de él y se enfunda su uniforme. Parece que ya comienza a sacarse él solo las castañas del fuego. Flojo flojísimo el capítulo.
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